El deslizamiento es, quizás, el principio más importante el manejo del Bo, ya que aporta:
-Variabilidad en el movimiento del Bo, lo cual nos lleva a poder realizar técnicas sumamente variadas.
-Carga,pues el deslizamiento desempeña la función de cargar el Bo de energía antes del golpe, además de sentir el momento adecuado de acumulación dentro de un ritmo impreso, evitando que usemos en exceso nuestra musculatura y sea siempre nuestro centro quien proyecte la energía del golpe dirigiéndola a través de nuestras caderas. Sumamente importante será relajar todo nuestro cuerpo. Un cuerpo rígido podrá ser muy contundente, pero al mismo tiempo será torpe y lento en sus movimientos, así como muy predecible en sus ataques.-
Para que el deslizamiento sea correcto, debemos atender a lo siguiente: las manos deben estar constantemente en contacto con el Bo, por lo que si vamos a cambiar de un movimiento a otro, debemos hacerlo deslizando las manos por el Bo. Esto no significa que las dos manos tengan que estar constantemente en contacto con él. En muchas técnicas se aplica el ataque con una sola mano, dando el efecto látigo al arma, al tiempo que aumentamos la velocidad y la energía que proyecta ei ataque.
En los cambios las palmas de las manos deben estar bien abiertas y relajadas, al igual que nuestros dedos. No debe dejarse la palma ahuecada, ya que esto nos haría perder el pleno contacto con ei arma y por extensión dejar de tener una relación sensible con ella. El Bo debe convertirse en una extensión de nuestros brazos, ya que lo único que cambia respecto al trabajo a manos vacías es el Ma-Ai, esa mágica ecuación que engloba el espacio, el tiempo y la distancia. Ecuación que cuando se consigue a maestría para resolverla, la técnica marcial se convierte en inevitable y perfecta.